"Los hoteles ya no venden habitaciones, sino experiencias". Esta fue una de las frases que más me impactaron del reciente Innovation Summit Business Travel & MICE (ISBTM2026). Y, para quienes llevamos años trabajando en alojamiento corporativo, esta conclusión no suena a novedad: suena a validación.
El Summit, al que acudí junto con Yvonne Maynard, fue organizado por Forum Business Travel & Events. Contó con casi 500 participantes del sector y más de 50 ponentes. Alli se pusieron cifras sobre la mesa que confirman el peso económico de sector Business Travel & MICE: en 2025 generó en España 6.600 millones de euros, con un gasto medio de 1.400 euros por viajero. El encuentro puso también de manifiesto un diagnóstico compartido: el sector está entrando en una nueva etapa, donde el precio pierde protagonismo frente al valor, el viajero pasa a ser el centro de la estrategia y la tecnología empieza a redefinir el papel del Travel Manager.
En este nuevo contexto, los alojamientos corporativos se convierten en aliados del Travel Manager en la búsqueda del valor y la experiencia del viajero.
Del precio por noche al valor del programa completo Una de las ideas más repetidas en el Summit fue que las organizaciones ya no compran la opción más barata, sino la que genera mayor valor total: coste del programa, productividad del empleado, tiempo invertido y experiencia del usuario.
Aplicado al alojamiento, esto significa dejar de mirar solo la tarifa por noche. Un apartamento con servicios bien gestionado suele comportar un ahorro real frente a la suma de dietas, restaurantes y extras de una estancia larga en hotel. Y ese ahorro convive con una mejora directa en la experiencia del viajero: disponer de una cocina propia y equipada permite mantener rutinas alimentarias, cocinar según gustos, alergias o necesidades de cada persona, y evitar el desgaste de comer fuera semana tras semana. El debate ya no es "cuánto cuesta la noche", sino "cuánto vale la estancia completa", para la empresa y para quien viaja.
El viajero en el centro: conciliación, autogestión y bleisure La segunda gran conclusión del Summit es que las nuevas generaciones han cambiado las reglas del juego. La autogestión, el bienestar, la conciliación y la flexibilidad se han convertido en factores de decisión tan importantes como el precio.
La autogestión es vista ya como un como un plus para la mayoría de casos. Como bien dijo Héctor Machota, de FCC Servicios Ciudadanos, el empleado espera contar con herramientas de autoreserva para lo fácil y un apoyo experto del equipo de Travel Management para lo complejo. Gestionar esa dualidad es uno de los puntos fuertes de los programas que de verdad ponen al viajero en el centro.
Y por otro lado, el concepto de bleisure —mezclar viaje de negocio y ocio— ya no es una excepción, sino una expectativa. Frente al hotel corporativo, que ofrece una experiencia prácticamente idéntica vayas donde vayas, el apartamento permite elegir alojamientos con carácter propio, más integrados en el tejido social del destino y que ofrecen al viajero experiencias más diversas y auténticas. A esto se suma la posibilidad de pasar más tiempo en un mismo lugar, con la privacidad, las comodidades y los beneficios de un hogar, en lugar de una habitación de paso.
El bienestar deja de ser un extra Otra conclusión importante es que el bienestar físico y mental de los equipos ha entrado definitivamente en la agenda corporativa, no como un plus, sino como una herramienta fundamental para garantizar la productividad. Cuando empleado se desplaza durante semanas o meses, el bienestar no es accesorio: dormir bien, comer de forma normal, tener intimidad y espacio para desconectar en una necesidad, no un lujo. Un programa de movilidad que cuida a sus empleados tiene esto muy claro.
IA, datos y centralización: el combustible del nuevo Travel Manager El Summit señaló que el Travel Manager está dejando de ser un gestor operativo para convertirse en un perfil estratégico, apoyado en el análisis de datos. Lograrlo no es fácil. Hoy, buena parte del gasto en alojamiento sigue disperso entre proveedores, plataformas y reservas gestionadas de forma independiente por cada oficina, proyecto o empleado. Esa fragmentación dificulta al Travel Manager contar con la información que necesita para analizar, controlar los indicadores principales de su programa de movilidad y tomar las mejores decisiones para optimizarlo.
Centralizar la gestión de todas las reservas de alojamiento corporativo en una única plataforma no solo simplifica la operativa: genera la visibilidad que el travel manager para justificar decisiones, negociar mejor y demostrar el retorno del programa de movilidad ante la dirección.
La oportunidad del alojamiento corporativo para el Business Travel & MICE Como resumieron Natalia Ros y Óscar García, cofundadores de Forum Business Travel & Events, "los viajes de empresa y los eventos corporativos ya no se entienden únicamente como herramientas operativas o comerciales. Son instrumentos para atraer talento, reforzar la cultura corporativa, impulsar la innovación, fortalecer las relaciones con clientes y proveedores y proyectar la imagen de empresas y destinos".
Personalmente estoy convencida de que el alojamiento corporativo juega un papel fundamental para conseguirlo. Por eso en Apartool trabajamos cada día para posicionarnos como partners de referencia —capaces de aportar datos, simplificar la gestión y cuidar la experiencia del empleado de principio a fin. De esta forma aportaremos más valor a los Travel Managers para que consigan potenciar la vertiente estratégica de su rol que sus empresas demandan y el Summit ha puesto de manifiesto. ¡Hacia ahí vamos!
Fuente: conclusiones del IV Innovation Summit Business Travel & MICE (ISBTM2026), organizado por Forum Business Travel & Events, 8-9 de julio de 2026, Madrid.